Brillante es nuestra Patria invadida
por el trafico fosforescente de teorías brillantes:
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| La Brillante Presidenta |
¡Es magistral nuestra Presidenta!
Es prefecta
como las lucecita de los celulares,
como los destellos de los Discos Compactos…
Transciende el brillo de las tostadoras de pan,
de las lámparas alógenas
y la nueva versión de las viandas brillantes.
Más allá de las calcomanías,
ahí está, de pie,
brillante como galope encendido.
Es brillante
nuestra presidenta,
en el mundo de las cosas
que se derrumban, pálidas,
entre las contorsiones de las lentejuelas.
¡Oh chispa superior!
¡Triangular espejo satinado!
Bendito es nuestro país
con su brillantina invernal;
levantado por las fantasías
capitalistas del Zapolio;
invadido por las artesas cilíndricas
que boxean con el electrón.
Brillante como la Oficina.