Los seres avanzan hacia un horizonte y son colonos de territorios descifrados o torrentes que se sumergen en el esófago de un monasterio de sequías. A veces, todas las hojas caen del árbol y el paisaje queda desnudo. La vida, entonces, es la extendida procesión de un lago que se desmorona por la fístula del éter; su bulto mojado o estanque de llanos aéreos es un famélico arsenal de bisagras amarillas que cae al monopolio de una serranía de óxidos.
Los seres avanzan hacia un horizonte
y son colonos de territorios descifrados
o torrentes que se sumergen en el esófago
de un monasterio de sequías.
A veces,
todas las hojas caen del árbol
y el paisaje queda desnudo.
La vida, entonces,
es la extendida procesión de un lago
que se desmorona por la fístula del éter;
su bulto mojado o estanque de llanos aéreos
es un famélico arsenal de bisagras amarillas
que cae al monopolio de una serranía de óxidos.