Castellano
Solitariedad
Elías Letelier

 

Todo es como las líneas del agua;

lo cristalino posee un oscuro origen

y la curvatura del diáfano horizonte

es boscaje o lóbrega profundidad.

 

En el estanque de la asolada multitud

no hay nada ni nadie y el peldaño

de los árboles con sus guirnaldas de frutas

es una extraña osadía en el corazón.

 

De hinojos ante un maldito espejo

oteo las líneas de la exactitud

y levanto planicies imaginarias,

más allá del extremo horizonte.

 

Mis fanales enviciados por el tiempo

vierten su crespa geometría de dinteles

sobre las  ralas extensiones de la ausencia:

la calma presume no estar y continúa

inmersa en los potreros de la absoluta lejanía,

como una nefasta renuncia

a todo lo que amo.